La inseguridad afecta más a los trabajadores

por Marise Zappa em 26/05/2013
Para quem está se preparando para a prova de AFT, mais um texto para vocês lerem.

La inseguridad afecta más a los trabajadores
 
Por Marita Carballo SOCIOLOGA Y CONSULTORA EN OPINION PÚBLICA (PRESIDENTE DE VOICES CONSULTANCY)
Aun cuando el temor al desempleo no es hoy la principal preocupación de los argentinos, se ha expandido una sensación de mayor vulnerabilidad que se refleja en los estratos más bajos de la sociedad, especialmente entre las mujeres y los más jóvenes.
 
15/05/13
La sexta encuesta de Valores, finalizada en los primeros meses de 2013, permite analizar cambios relevantes sobre la percepción del trabajo a lo largo de las últimas tres décadas en la Argentina.
En el marco del World Values Survey, del que soy responsable en el país, se realizaron encuestas cada cinco años (seis ediciones en treinta años) en más de 60 países.
Un análisis retrospectivo muestra que, durante los años 80, la agenda del país estuvo dominada por el temor a la inflación.
Entre el 60% y el 70% de la población la consideraba el principal problema. La estabilización, a partir de 1991, modificó esta agenda. Entonces, el desempleo se ubicó al tope de las preocupaciones de la sociedad, una tendencia que se consolidó hacia 1995 cuando la desocupación comenzó a alcanzar tasas nunca antes vistas.
 
La preocupación por este tema persistió hasta 2003, cuando se comenzó a posicionar la inseguridad como primera preocupación.
De esta manera, vemos cómo la agenda de los argentinos ha pivoteado sobre tres grandes ejes en los últimos 30 años: la inflación, el desempleo y la inseguridad.
Aun cuando el temor al desempleo no es hoy la primera preocupación (lo es la inseguridad), cuatro de cada diez trabajadores creen que podrían perder su empleo.
Y la idea de una mayor vulnerabilidad se refleja en los estratos más bajos de la sociedad, especialmente entre las mujeres y los más jóvenes.
El trabajo es considerado el factor más importante para los argentinos, después de la familia.
De seis aspectos evaluados, surge el siguiente orden: primero, la familia; luego, el trabajo y le siguen los amigos, el tiempo libre, la religión y la política.
El estudio permite constatar, también, algunos cambios importantes en cuanto al avance de la valorización del ingreso sobre la vocación y de la igualdad sobre la competitividad. Al preguntar qué cosas consideraría primero si estuviera buscando un empleo, la mayoría (cinco de cada diez), manifestó que buscaría un buen ingreso para no tener ninguna preocupación sobre el dinero.
En segundo lugar, se ubicó el deseo de contar con un trabajo seguro y sin riesgos de quedar desempleado (35%) y, en menor medida, –uno de cada diez, o menos- la idea de poseer un empleo que pudiera dar un sentimiento de plenitud y que fuera compartido con gente agradable.
 
La valorización del incentivo económico del trabajo ha crecido de manera considerable desde el 26%, en 1995, a casi el doble en la actualidad (50%). En cambio, el trabajo como búsqueda de un sentimiento de plenitud ha decrecido del 24% a mitad de los 90, al 9% en la actualidad. De esta manera, la encuesta de valores estaría mostrando una declinación de valores intrínsecos y motivacionales del trabajo, y un aumento de la importancia de los factores extrínsecos como el sueldo.
Otra dimensión es la referida a la aceptación o rechazo de que dos personas que realizan la misma tarea, pero con distinto grado de eficiencia, reciban diferente remuneración. Al preguntarles si era justo o injusto pagarle más al más eficiente se advierten opiniones dividas en la sociedad argentina: un 54%, sostiene que es injusto y un 46% dijo que lo creía justo. En 1984 quienes lo consideraban justo eran el 74%, lo que muestra que el apoyo a la idea de incentivos a la eficiencia se ha reducido considerablemente a la vez que ha crecido la concepción que prioriza la igualdad.
Que la percepción de los argentinos haya evolucionado en dirección a privilegiar el ingreso por encima de la motivación y la igualdad por sobre la productividad, quizás muestra que las consecuencias sociales de la crisis 2001-2002 todavía estarían presentes en la sociedad. En esta misma línea, también detectamos una mayor demanda de la injerencia del Estado en la vida de las personas y una visión más crítica de la competencia.
Reflexionar sobre el trabajo resulta importante, porque el mismo resulta fundamental para la felicidad humana.
Los estudios muestran que su contracara, el desempleo, trae aparejada una merma en los niveles de felicidad mucho mayor que la pérdida de ingresos que conlleva y su impacto sobre el bienestar subjetivo permanece por largo tiempo, aun cuando la situación se hubiese resuelto. Es en este sentido que el Papa Francisco, recientemente realizó un llamado “desde lo profundo del corazón” para “que tanto la dignidad como la seguridad de los trabajadores sean protegidos”.
 
Acompanhem a tradução do texto em http://www.euvoupassar.com.br/?go=artigos&a=r4dWfKIAODnjtZqabip02XzE4CyqMpdxSF44FEtCV8Y~
 
Saludos,
Marise Zappa
marisezappa@euvoupassar.com.br
isezap@gmail.com
 
 
 
 
Deixe seu comentário:
Ocorreu um erro na requisição, tente executar a operação novamente.